Los mercados privados continúan ganando protagonismo dentro de las carteras de inversión, pero el entorno actual plantea nuevos retos para inversores y asesores. Los retrasos en las distribuciones, la evolución de las valoraciones y la necesidad de adaptar las estructuras de inversión están condicionando las decisiones de asignación de capital.
Diego González, socio fundador y director de Inversiones de Cobalto Inversiones, analiza cómo están afrontando los inversores este nuevo escenario, qué oportunidades están surgiendo en segmentos como los mercados secundarios y los fondos evergreen, y cuáles serán las claves para la evolución de esta clase de activos en los próximos años.
Un nuevo escenario para los mercados privados
El interés por los activos privados se mantiene como una tendencia relevante dentro de la industria, aunque el contexto actual está generando una mayor cautela entre los inversores.
Uno de los principales puntos de preocupación son los retrasos en las distribuciones y las extensiones en los plazos de salida. Aunque los resultados en términos de múltiplos continúan siendo positivos en muchos casos, la materialización de esos retornos no se está produciendo al ritmo inicialmente previsto.
Los gestores están encontrando mayores dificultades para vender las compañías de sus carteras, lo que está retrasando la llegada de liquidez a los inversores y condicionando el ciclo habitual de inversión.
Esta situación está impulsando el desarrollo de soluciones como los mercados secundarios, que permiten generar liquidez en carteras existentes, así como nuevas estructuras que buscan aportar mayor flexibilidad a los inversores.
Una etapa de transición para los inversores
El inversor en mercados privados se encuentra actualmente en una fase de cierta cautela. Los retrasos en las distribuciones se suman a un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, factores que están ralentizando la toma de decisiones.
En los equipos dedicados a activos privados se observa un menor apetito por iniciar nuevos procesos de due diligence y cierta dificultad para realizar un seguimiento eficiente de las posiciones existentes.
En este contexto, la tecnología tendrá un papel cada vez más relevante. La automatización del seguimiento de carteras, la gestión de flujos y el análisis de información periódica pueden facilitar tanto la monitorización de inversiones existentes como la evaluación de nuevas oportunidades.
El papel creciente de los mercados privados
Los mercados secundarios están adquiriendo una relevancia creciente como herramienta para gestionar las carteras de activos privados.
Por un lado, permiten aportar liquidez a inversores que necesitan ajustar sus posiciones. Por otro, ofrecen la posibilidad de acceder a carteras ya construidas, con inversiones existentes y potencialmente con descuentos sobre su valoración.
Además, esta estrategia puede contribuir a mejorar la diversificación por añadas y facilitar la entrada en oportunidades que, de otro modo, podrían resultar más difíciles de alcanzar.
Fondos evergreen: una estructura con potencial, pero con retos pendientes
Otra de las tendencias destacadas es el crecimiento de los fondos evergreen, estructuras que están siendo incorporadas por inversores institucionales como complemento a los fondos cerrados tradicionales.
Entre sus principales características destacan:
- Mayor flexibilidad si existe liquidez disponible.
- Posibilidad de mantener el capital invertido durante toda la vida del vehículo.
- Diversificación por estrategias y añadas.
- Acceso con mínimos de inversión inferiores.
Según Diego González, el verdadero potencial de estas estructuras va más allá de la liquidez puntual, ya que pueden facilitar el acceso a estrategias de mercados privados con importes más reducidos.
No obstante, también existen retos. Al tratarse de carteras vivas, estos vehículos deben gestionar adecuadamente la valoración de los activos y las expectativas de liquidez ofrecidas a los inversores. La evolución de estos productos deberá adaptarse a las características reales de los activos subyacentes.
La evolución futura de los mercados privados
A pesar del entorno actual, los mercados privados continúan teniendo un papel relevante en la construcción de carteras a largo plazo.
Por clases de activo, la deuda privada vinculada a activos con colateral sólido, como determinados segmentos inmobiliarios o de infraestructuras, puede ofrecer características atractivas por su capacidad de generar flujos de caja predecibles.
Asimismo, la búsqueda de oportunidades en segmentos especializados, gestores lower mid-market y estrategias centradas en tendencias concretas puede convertirse en una vía para complementar las carteras tradicionales.
La educación del inversor seguirá siendo un elemento clave. Los mercados privados requieren horizontes temporales amplios y una comprensión adecuada de sus características, especialmente en términos de liquidez y plazos de inversión.
Un mercado más selectivo y orientado al largo plazo
Los mercados privados atraviesan actualmente una fase de ajuste después de varios años de fuerte crecimiento. La ralentización de las distribuciones y la mayor exigencia en el análisis están llevando a los inversores a adoptar una aproximación más selectiva.
En este entorno, la capacidad de identificar buenas oportunidades, elegir las estructuras adecuadas y mantener una visión de largo plazo seguirá siendo determinante para aprovechar el potencial de esta clase de activos.


