Los family offices continúan aumentando su interés por las criptomonedas y los activos digitales como parte de sus estrategias de inversión. Así lo refleja un estudio elaborado por Ocorian entre miembros de familias empresarias y altos ejecutivos de family offices de 16 países, que gestionan conjuntamente un patrimonio de 119.370 millones de dólares.
Según la investigación, el 86% de los encuestados está dando pasos para incorporar este tipo de activos a sus carteras. Sin embargo, el desarrollo de estas estrategias se está viendo condicionado por las crecientes exigencias regulatorias y por la dificultad para encontrar proveedores especializados capaces de dar respuesta a las obligaciones normativas y de información que conlleva esta clase de activos.
La regulación, el principal obstáculo para avanzar
El informe pone de manifiesto que el 70% de los family offices que estudian invertir en criptomonedas y activos digitales tiene dificultades para acceder a servicios externos que les ayuden a gestionar el cumplimiento regulatorio y las obligaciones de reporting. Solo un 30% considera que este aspecto no representa un problema.
La falta de apoyo especializado se enmarca en un desafío más amplio relacionado con el aumento de la complejidad regulatoria a nivel internacional. Apenas un 8% de los family offices considera que está «muy bien preparado» para afrontar las exigencias regulatorias globales, mientras que un 74% afirma encontrarse en una posición «bastante sólida», aunque reconoce que el entorno normativo exige una capacidad de adaptación constante. Además, un 18% califica su nivel de preparación como simplemente «medio», lo que pone de relieve la necesidad de reforzar el apoyo especializado.
La industria demanda asesoramiento más especializado
Rebecca Thorpe, Global Head of Regulatory Consulting de Ocorian, señala que los family offices están incorporando los activos digitales a gran velocidad, pero advierte de que «las complejas y cambiantes obligaciones regulatorias y de reporting asociadas a estos activos no pueden ignorarse».
En su opinión, los reguladores avanzan con dificultad al ritmo de innovación del mercado y los proveedores tradicionales de servicios tampoco siempre cuentan con la capacidad necesaria para acompañar esta evolución. Esto hace que encontrar asesoramiento especializado y suficientemente ágil se haya convertido en uno de los principales retos para los grandes patrimonios que desean aprovechar las oportunidades que ofrecen los activos digitales.
El estudio concluye que, a medida que el mercado de las criptomonedas y otros activos digitales madura, la disponibilidad de soluciones de cumplimiento normativo será un factor clave para acelerar su incorporación a las carteras de inversión de los family offices.

