JP Morgan Asset Management – Perspectivas de inversión semestrales para 2026
Impacto a corto plazo en uno de los principales factores de crecimiento
El conflicto en Oriente Medio ha restado fuerza a la idea de que nuestras perspectivas de crecimiento se verían impulsadas por «todos los motores», especialmente en lo que respecta al gasto de los consumidores. La subida de los precios de la energía está impulsando al alza la inflación general y probablemente este aumento se reproducirá en una gama más amplia de precios, como los de los alimentos, conforme avance el año (véase el Gráfico 1).
No obstante, esta situación no es comparable con los incrementos de costes de 2022. Entonces, la economía mundial apenas se había reactivado tras una pandemia global, con una demanda en auge y un mercado laboral boyante. En estas circunstancias, la inflación se disparó y, para poder controlarla, se aplicaron aumentos considerables de los tipos de interés.
Sin embargo, en esta ocasión, el mercado laboral se encontraba en una situación mucho más débil (véase el Gráfico 2). Aunque algunos ya señalan el impacto de la IA, los datos no son concluyentes. En EE. UU., los recortes en el gasto público han desempeñado un importante papel. Por su parte, en Europa, la debilidad del mercado laboral refleja la cautela de las empresas en un mundo en el que la demanda apenas empieza a recuperarse, mientras que en el Reino Unido el aumento del salario mínimo y las cotizaciones a la seguridad social parecen haber tenido un efecto mayor.
Gráfico 1: El conflicto en Oriente Medio ejerce presión sobre los costes de los insumos…
PMI compuestos: Precios de los insumos
Nivel del índice
Fuente: Bloomberg, S&P Global, J.P. Morgan Asset Management. Una puntuación de 50 en el índice de directores de compras (PMI) implica que los precios se mantienen estables, mientras que una superior señala una subida. A 8 de junio de 2026.
Gráfico 2: … pero, a diferencia de 2022, los mercados laborales se mantienen relativamente moderados
PMI compuestos: Empleo
Nivel del índice
Fuente: Bloomberg, S&P Global, J.P. Morgan Asset Management. Una puntuación de 50 en el índice de directores de compras (PMI) implica que el empleo se mantiene estable, mientras que una superior señala un aumento. A 8 de junio de 2026.
En cualquier caso, es poco probable que los trabajadores obtengan subidas de sueldo significativas que compensen el encarecimiento del coste de la vida. Por lo tanto, el aumento de la inflación reducirá los ingresos disponibles y, en consecuencia, el gasto de los consumidores durante los meses que quedan de 2026.
Esta reducción de los ingresos aún no ha tenido un gran impacto en la actividad económica de EE. UU., posiblemente debido al incremento de los ingresos de los trabajadores derivado de las devoluciones fiscales previstas en la «One Big Beautiful Bill Act». Los hogares empezarán a notar con mayor intensidad la presión derivada del aumento de los precios de la gasolina durante lo que queda de año, lo que podría tener implicaciones para las próximas elecciones de mitad de mandato. Uno de los principales riesgos que anticipamos para el segundo semestre del año es que el presidente Trump anuncie una nueva ronda de cheques de estímulo para alentar al electorado. Con el déficit estadounidense ya estancado en el 6%, es posible que el mercado de bonos no reciba con entusiasmo esta medida. No obstante, se trata de un riesgo y no forma parte de nuestras expectativas principales. Para obtener más información sobre nuestras previsiones relativas a la política económica antes y después de las elecciones de mitad de mandato, vaya al capítulo: Que las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. no le desvíen de su objetivo.
El impacto de la reducción de los ingresos es más palpable en Europa, donde las encuestas a empresas del sector servicios muestran que los hogares están sintiendo la presión. Por lo tanto, no acabamos de ver la recuperación en el gasto de los consumidores que constituía un pilar central de nuestras expectativas de una recuperación más sólida a este lado del Atlántico.
Desde la pandemia, el gasto de los consumidores ha sido mucho más débil en todos los principales países europeos que en EE. UU. El motivo parece ser la falta de confianza de los hogares europeos, que tienden a reaccionar en mayor medida ante la incertidumbre que sus homólogos estadounidenses (véase el Gráfico 3). Por su parte, los estadounidenses no tardaron en gastar el ahorro acumulado durante la pandemia y, más recientemente, se han mostrado dispuestos a mantener su nivel de gasto pese a la caída de los ingresos disponibles (véase el Gráfico 4). En Europa, en cambio, no solo hemos mantenido el ahorro acumulado tras la pandemia, sino que seguimos ahorrando más de lo «normal». Hasta que los hogares europeos no tengan la confianza suficiente para empezar a gastar, Europa seguirá rezagada en lo que a la recuperación posterior a la pandemia se refiere.
Gráfico 3: Los hogares europeos han mostrado una mayor cautela tras la pandemia…
Tasas de ahorro excedente
Puntos porcentuales, tasas de ahorro en comparación con la media de 2015-2019
Fuente: BEA, Eurostat, LSEG Datastream, ONS, J.P. Morgan Asset Management. A 8 de junio de 2026.
Gráfico 4: … mientras que la desaceleración del crecimiento de los ingresos reales no ha frenado el gasto de los estadounidenses
Ingresos disponibles reales y gasto de los consumidores en EE. UU.
% de variación interanual
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