Después de caer en la primera mitad de mayo, el bono a 10 años de EE.UU. subió durante la segunda mitad del mes para cerrar el periodo en el entorno del 4,6%. Como sospechaba, los bonos del Tesoro estadounidense se han mantenido dentro de un canal estrecho debido a los encontronazos entre la política monetaria y presupuestaria en EE.UU. Por otro lado, los activos de riesgo no dejan de dar alegrías. Las bolsas siguieron subiendo a lo largo del mes de mayo y a comienzos de junio, registrándose nuevos máximos históricos en el S&P 500 y el Nasdaq. Haciendo un análisis somero, eso apunta a unas perspectivas favorables para la economía, aunque yo sugeriría cierto escepticismo.
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