J.P. Morgan – Conferencia web sobre estrategias macro
Conclusiones principales
Creemos que el gasto de capital en IA es sostenible y está preparado para seguir creciendo. Las estimaciones de gasto de capital de los hiperescaladores han alcanzado los 400 000 millones de dólares, una parte significativa del PIB de EE. UU., y es probable que aumenten, ya que la demanda de computación y energía sigue siendo elevada. Tanto las cargas de trabajo de entrenamiento como de inferencia de la IA se están intensificando, con un aumento de cinco veces en el uso de tokens y modelos que dedican más tiempo al razonamiento autónomo. Prevemos que en 2026 la IA agencial dará un gran salto, ya que los costes por token seguirán disminuyendo gracias a los avances en chips y algoritmos. Nuestro enfoque de inversión se centra en tres pilares: infraestructura de IA (en particular, la construcción de centros de datos y semiconductores), IA de consumo (aplicaciones personalizadas, comercio electrónico y vehículos autónomos) e IA empresarial (migración a la nube, automatización de la productividad y ciberseguridad).
Nuestra perspectiva macroeconómica global sigue siendo constructiva. Observamos una expansión continua en Europa. Las perspectivas de Estados Unidos han mejorado, con la desaparición de los obstáculos que suponían los aranceles y la inflación, y un aumento del gasto fiscal. Asia-Pacífico, excepto China, sigue siendo robusta, mientras que el sentimiento en China es positivo, pero el crecimiento se está contrayendo.
En este entorno macroeconómico mejorado, hemos aumentado nuestra exposición neta a la renta variable y la hemos diversificado entre sectores y regiones. En cuanto a las divisas, nuestra visión positiva sobre el crecimiento europeo se refleja en posiciones largas en la corona sueca y la corona noruega frente al franco suizo, que también tienen factores impulsores idiosincrásicos internos. En renta fija, mantenemos una posición larga en la duración del Reino Unido en medio de unas perspectivas de crecimiento moderadas. También seguimos manteniendo el oro, respaldado por factores estructurales a largo plazo.

