Trump ha perdido la guerra
Querido amigo,
El contexto geopolítico actual, marcado por la escalada del conflicto con Irán, introduce un alto nivel de incertidumbre en los mercados financieros.
Aunque quizás es pronto para valorar su alcance real, todo parece indicar que ya está teniendo un impacto en la economía mundial. Y, si el conflicto se alarga, este impacto puede ser cada vez más significativo.
Ante este entorno, conviene recordar que, desde DiverInvest, ya en nuestra carta de diciembre del 2025 donde sintetizábamos nuestras previsiones para este año 2026 (titulada “De-risking”), recomendábamos: reducir el nivel de riesgo de las carteras, incrementar la liquidez y comprar dólar. Esta recomendación no respondía a un evento concreto, sino a la percepción de un entorno cada vez más complejo y difícil de interpretar.
La evolución reciente del mercado refuerza este posicionamiento, ya que nos encontramos en un entorno volátil, con correcciones relevantes en algunos sectores, especialmente en tecnología, con una mayor sensibilidad a factores externos. En este contexto, la irrupción de un nuevo cisne negro en forma de conflicto geopolítico pone de manifiesto que cualquier evento inesperado puede alterar rápidamente el comportamiento de los mercados. Precisamente por ello, creemos que mantener una postura prudente sigue siendo la decisión más adecuada.
De hecho, lo que tradicionalmente denominábamos cisnes negros, empieza a dejar de ser algo tan excepcional, dada la frecuencia con la que eventos inesperados están impactando en los mercados.
La evolución del conflicto dependerá, en gran medida, de las decisiones que tomen los líderes políticos, especialmente de Donald Trump, cuya dirección y consistencia serán clave en las próximas semanas y nos darán mayor visibilidad y capacidad para tomar decisiones de inversión.
Por el momento creemos que es más prudente renunciar al primer rebote inicial ante una posible paz, que actuar condicionados por el ruido constante del mercado, las noticias y los tuits a cada minuto.
Los mercados recuperarán su tendencia positiva a medida que se reduzca la incertidumbre y se clarifique el escenario geopolítico. Sin embargo, el momento en que esto ocurra es incierto, por lo que consideramos que todavía no es el entorno adecuado para asumir riesgos adicionales. Ya habrá oportunidades más adelante; por ahora, la disciplina sigue siendo clave.
Estos días hemos aprendido, definitiva y lamentablemente, que la renta fija ya no es un activo refugio.
Perdonarme si mi tono suena pesimista, pero la situación actual invita a seguir siendo prudentes. Mantenemos sin cambios nuestras principales recomendaciones: niveles elevados de liquidez, exposición al dólar como único refugio, inversión en bonos en dólares con vencimientos largos con yields del 6% y renta variable de calidad.
Un abrazo,
David Levy


